domingo, 17 de mayo de 2020

København

Queridos sobrinos,

...ya sabéis que no soy mucho de escribir, soy más de hablar, de abrazar, de estrujaros….también sabéis que soy un tito algo atípico,…se me olvidan los cumpleaños, a veces no estoy lo suficientemente cerca de vosotros (por el trabajo y esas cosas, aunque no hay excusa…),…pero lo que tengo muy claro es que mis sobrinos sois lo que más quiero del mundo…y tened seguro, que siempre estaré a vuestro lado, para todo en lo que os pueda ayudar…

No sé si será por el confinamiento o la cervecilla que me acabo de echar…(es broma)…pero llevo mucho tiempo pensando en compartir con vosotros algo muy importante para mí…mi música.

Con algunos de vosotros, sobre todo los de mayor edad, he hablado de esto alguna vez; lo importante que es conocer el significado de las canciones; que no se queden en una melodía que “nos da buen rollo”….hay que conocer a quién la compuso, qué se le pasaba por la cabeza cuando la tocaba, que quiere transmitir con ella, cómo era la sociedad cuando nació la canción y, muy importante, que representa para uno mismo, a qué le recuerda, que sentimientos hace aflorar y porqué, cada vez que la escucha, se siente bien. Vaaaaale! Me pongo cansino de vez en cuando…pero eso es lo que hay…os aguantáis…soy vuestro tío y digo lo que quiero…

Me he propuesto hacer una lista de reproducción de Spotify en la que os voy a ir incluyendo canciones que me gustaría que conocierais, que son importantes para mí y que creo que os pueden aportar algo positivo para vuestra cultura musical; pero sobre todo, compartir con lo que más quiero, mis sobrinos, las canciones de mi vida…

Voy a empezar por una etapa de mi vida algo loca; mi año de Erasmus en Copenhague. Con 24 años me fui sólo a Dinamarca, sin conocer a nadie y, la verdad, bastante asustado. Pensaba que sabía inglés pero, cuando llegué allí me di cuenta que no tenía ni idea. Las dos primeras semanas fueron duras; jamás se me olvidará un día, cuando llevaba allí una semana, que llamé a mi madre, y le dije que me volvía para España, que no me enteraba de nada, que no me caía bien mi vecino de habitación, un escoces con cara de rancio y que era “una mierda” ir a la universidad todos los días en una bicicleta de segunda mano que me había comprado pedaleando 45 minutos cuesta arriba, con un plumón puesto del frio que hacía; lo reconozco, estaba muy mal y, en ese momento, mi madre me dio una lección: ella estaba sufriendo más que yo cuando por teléfono le decía lo mal que estaba, pero me dijo que tuviera paciencia, que por supuesto si yo quería volver, ella me recibiría con los brazos abiertos, pero que esperara un par de días; si en 2 o 3 días, seguía igual de mal, me mandaba un billete de avión. Tres días después, la llamé y le dije que estaba un poco mejor, que esperáramos a la siguiente semana para lo de volver a España. Una semana después, empezó una de las mejores etapas de mi vida, por supuesto, en Copenhague, donde estuve casi un año viviendo una experiencia inolvidable.

Os invito a escuchar mis canciones y a que dediquéis tiempo a buscar las letras y la historia de las mismas…yo os diré lo que para mi representan…

La primera canción que os comparto me recuerda irremediablemente a Ángel – más bien, Angelillo, era pequeño y delgado como yo - unos de mis mejores amigos ese año; era de un pueblo de Madrid, del que no me acuerdo. De lo que si me acuerdo es de que, dentro de su locura, era una buena persona, con un gran corazón. No estaba allí de Erasmus, estaba trabajando, buscándose la vida; dormía en el mismo edificio que yo, un edificio de 4 plantas en el que la primera planta era de estudiantes erasmus con cocinas compartidas…pues en una de esas cocinas, no pasamos horas interminables escuchando en un radiocasete una cinta (de hierro y cromo) de U2, el disco Achtung baby; yo creo que quemamos la cinta de tanto escucharla…los erasmus italianos, franceses, ingleses, australianos, americanos, chinos, japoneses, suecos,…pasaban por allí y nos saludaban…nos decían, “¿otra vez escuchando la misma cinta?”; nuestra respuesta era invitarlos a una Tuborg y a escuchar con nosotros…

U2 - Ultra Violet (Light My Way) - Achtung Baby



La siguiente canción, Bitter Sweet Symphony (sinfonía agridulce) me evoca las fiestas que se organizaban en el gimnasio de la residencia (el edificio en el que vivíamos); esta canción, escrita por Keith Richards y Mick Jagger (Rolling Stones) e interpretada por The Verve, fue un éxito absoluto en 1998, año en el que estuve en Copenhague. La verdad es que, sea cual sea mi estado de ánimo, esta canción siempre consigue sacarme una sonrisa y provocarme buenas sensaciones. Es una canción protesta, yo diría, esperanzadora y con buen fondo. Nunca os quedéis en “el molde”. Tenéis mucho que aportar a vuestras familias y a la sociedad. Algunos se empeñaran en que no sea así…no les hagáis caso; escuchad, filtrad y sed vosotros mismos; empáticos con los que os importan…y dos máximas: sentido de la responsabilidad y respeto. Nunca debéis perder estas dos cosas; por mal que estéis,…no hay excusa. Lo que os quieren, vuestros padres, vuestras familias,…yo…estaremos ahí para ayudaros en ello….

The Verve - Bitter Sweet Symphony



 

Por último, en esta primera entrega, la canción Wonderwall  (maravilla) de Oasis, es un ejemplo claro de la música de esa época. Quiero deciros que, como dice la canción,…hoy va a ser el día….no creo que nadie sepa lo que siento yo ahora…todos los caminos son difíciles…pero estaré aquí para iluminaros en lo que pueda…hay muchas cosas que desearía deciros y no sé cómo...

…así que os lo digo, con mi música…

….porqué, después de todo…SOIS mi maravilla…

Oasis - Wonderwall (Official Video)







No hay comentarios:

Publicar un comentario